Cuarenta y ocho selecciones, cuatro de siempre
El primer Mundial ampliado se despidió con España, Argentina, Inglaterra y Francia en los cuatro primeros puestos, y la prensa celebró la coronación clásica sin preguntarse si el formato cambió algo.
El Reportero · 7 oct

La conversación ya no es sobre el partido. Un gol de Ferran Torres al minuto 106, tras una expulsión que dejó a Argentina con diez jugadores, alcanzó para que la prensa española hablara de la mejor selección del siglo XXI. La final se cerró como una coronación: la crónica dejó de ser el relato de un duelo y se convirtió en la validación de una era.
El dato que casi nadie subrayó resulta más incómodo. El primer Mundial de 48 selecciones, el que estrenó el formato ampliado, terminó con los cuatro puestos de honor en manos de España, Argentina, Inglaterra y Francia. Cuatro potencias históricas. La promesa de un torneo más abierto, la idea de que más equipos traería más sorpresas, se desvaneció sin que la conversación del día siguiente la echara de menos.
No es un reproche a los resultados, es una observación sobre la cobertura. Los medios argentinos aceptaron la derrota con una sobriedad poco habitual, sin excusas arbitrales, y DW fue el más equilibrado al documentar la superioridad española y la dignidad del subcampeón. Pero incluso esa mesura fue emocional, no estructural. Se habló del probable adiós mundialista de Messi y de la segunda estrella de España, y casi nadie se detuvo a preguntar qué significa que el torneo con más selecciones de la historia haya terminado con la misma foto de siempre.
Lo que viene es la fijación de la memoria. La versión oficial quedará escrita: un gran campeón, un subcampeón digno, una despedida. El riesgo es que el Mundial de 48 se recuerde solo como el escenario logístico de la misma película, y no como el experimento que merecía una conversación más honesta.
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