El siglo no se regala en una noche
La prensa española pasó de narrar la final a escribir la historia y coronó a su selección como la mejor del siglo XXI. La canonización es prematura: dos títulos abren el debate, no lo cierran.
El Reportero · 16 sep

España ganó su segunda Copa del Mundo y el dato es irreprochable: 1 a 0 ante Argentina en la prórroga, con gol de Ferran Torres. Lo que vino después ya no fue periodismo deportivo. En cuestión de horas, los titulares pasaron de contar el partido a escribir la historia: mejor selección del siglo XXI, reyes de todos los tiempos. La euforia se entiende, la canonización no.
El problema no es el elogio, es la prisa. Llevamos poco más de un cuarto del siglo y la conversación ya reparte veredictos. Dos títulos son un argumento sólido, no una sentencia. Comparar a esta generación con la de 2010 o con las selecciones que marcaron época es un debate que recién se abre, no que se cierra. Quien corona en una noche no analiza, reparte adjetivos.
Esa inflación narrativa esconde lo que de verdad pasó en el MetLife: un partido cerrado, sin goles durante noventa minutos y resuelto con un hombre de más en la prórroga. La distancia entre el partido que se jugó y la historia que se contó es el sesgo real de la jornada. La cobertura más equilibrada, la de DW, documentó la superioridad de España y la dignidad de Argentina sin proclamar dinastías.
El rótulo ya quedó instalado y va a pesar más que la copa. La prensa que hoy corona será la que mañana exija. Mejor dejar que el siglo, que recién empieza, diga lo que tenga que decir.
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